Por: Diego Estévez | Para Letra P

Con una expectativa de inflación cercana al 6% para abril,
las entidades financieras subieron los costos de
financiamiento del “dinero plástico”.
En 2015 la tasa se ubicaba en 40%. Hoy, parte de 60%.

 “No hay que olvidar que se espera un índice de precios
en 6% para abril. Ese 60% termina siendo más de un 80%
y hasta 100% cuando la tasa es efectiva y se le agrega
el IVA, seguro de vida y gastos administrativos",
asegura Daniel Vardé, socio de Deloitte Argentina.

Por eso, el medio más popular de respaldo crediticio de
las familias argentinas se tornó, en los últimos meses,
en el más oneroso para las finanzas personales.
Y los costos no solo varían según la marca de la tarjeta;
también están íntimamente ligados a la entidad emisora
(Nación, Santander Río, Francés, Provincia,
Galicia, por nombrar algunas).

Un informe de la consultora revela que los costos pueden
ser de 7% a 8% mensual.
Y si bien la mayor parte de las entidades bancarias cobran
una tasa del 55% anual, ese número termina derivando en una
tasa de entre 70% y 80%, siendo uno de los casos extremos
el del Banco Popular del Neuquén, que llega 104%.

PAGAR O NO PAGAR. En un año económico para las finanzas
domésticas que plantea, al menos por ahora, tasas altas,
nuevos precios y sueldos viejos, el consumidor que no
suele pagar el saldo total de la tarjeta de crédito al
vencimiento tiene dos alternativas:
deja de consumir (si puede) y cumplir con el total de lo
adeudado para no pagar mucho interés, o no completar el
pago total sencillamente porque no puede hacerlo.

Al cierre de cada ciclo, las tarjetas de crédito hacen
un balance e informan al cliente dos posibles pagos,
el mínimo, que vendría a ser el importe necesario para
que el plástico se mantenga activo, o el total, para no
pagar intereses de financiación ni punitorios.
Cabe aclarar que los intereses varían según el importe
que se deja adeudado y por la cantidad de días que pasan
desde el vencimiento hasta que se cumple con el pago.

Para Mariano Otálora, director de la Escuela Argentina
de Finanzas Personales, "quien paga el mínimo no mira
la tasa, no sabe lo que paga de más o simplemente no
puede hacer otra cosa". No obstante, dijo que entre
el 60% y el 70% de los consumidores cubre el saldo
total y menos de 10% paga solo el mínimo.

Una cifra revela el altísimo costo de financiarse con
la tarjeta: si sistemáticamente se deposita solo el
mínimo, la deuda se termina de pagar en 15 años.

De todas formas, siguen siendo recomendables las compras
del Programa Ahora 12 y las cuotas sin interés, aunque
ambas disparen costos por seguros de vida y recargos
administrativos que suelen ser bastante discrecionales.

No respetar los vencimientos y usar los pagos mínimos
representa un excelente negocio para los bancos y las
financieras, ya que las empresas operadoras de tarjetas
prestan con los costos de girar en descubierto
en el sistema bancario.

Es uno de los ingresos más significativos para las
tarjetas es financiamiento de saldos por pagar
el mínimo, debido a los altísimos intereses.

Fuente: Letra P 

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